Una historia con dos toneladas de cocaína, dos narcos muertos y una abogada presa – Télam
Una historia con dos toneladas de cocaína, dos narcos muertos y una abogada presa – Télam

Una historia con dos toneladas de cocaína, dos narcos muertos y una abogada presa – Télam

En Bahía Blanca fueron interceptados 1.800 ladrillos de droga, embalados en ocho cilindros de acero.

En Baha Blanca fueron interceptados 1.800 ladrillos de droga, embalados en ocho cilindros de acero.

Muy contenta luca, el 17 de junio de 2017, la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, en un galpn del Parque Industrial de Baha Blanca, cuando anunci el decomiso de dos toneladas de cocana y el arresto de 13 personas (siete mexicanos y seis argentinos). Junto a ella posaban, con sendas sonrisas de oreja a oreja, su segundo, Eugenio Burzaco, y el jefe de la Polica Federal, comisario Nstor Roncaglia. All justamente se mostraba a la prensa la prueba de la infamia: 1.800 ladrillos de droga, embalados en ocho cilindros de acero. Este detalle hizo que el operativo fuera bautizado con el criterioso nombre de “Bobinas Blancas”.

La entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich, en el anuncio del decomiso.

La entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich, en el anuncio del decomiso.

Luego salt a la luz que semejante hazaa era en realidad una “entrega vigilada” –tal como se le llama al acto de monitorear a hurtadillas la ruta de un cargamento hacia su destino final– y que detrs de la misma se encontraba la Drug Enforcement Agency (DEA). Tampoco fue un dato menor que el enlace entre dicho organismo y las autoridades argentinas fuera el agente polimorfo Marcelo D’Alessio, ahora procesado por espionaje ilegal y extorsiones varias.

A tales peculiaridades se le sum una inslita derivacin: el asesinato de un procesado, tras obtener su excarcelacin por razones mdicas. Se trataba de Rodrigo Alexander Naged Ramrez, de 59 aos, quien fue framente ejecutado –al igual que su hijo, John Naged Aguilar, de 30– por un killer cuya identidad contina siendo un misterio.

Al respecto, en la actualidad se desarrolla el juicio a la nica sospechosa por el doble crimen. Ella es la abogada Julieta Bonanno, quien ejerca nada menos que la defensa de don Rodrigo.


Operativo Bobinas Blancas

El minutero de una pesadilla

Corra la maana del 11 de mayo pasado cuando arranc, en forma virtual, la sexta jornada del juicio a Bonanno, por parte del Tribunal Oral Federal (TOF) N 8. Su rostro –el nico, entre los presentes, con barbijo– se asomaba desde uno de los rectngulos del zoom sin otra gestualidad que un leve parpadeo.

Quizs, mientras declaraban los testigos, su mente repasara la cadena de eventos que la haban anclado en semejante situacin. Esa mujer tena 26 aos a fines de 2015, cuando obtuvo su diploma en la Universidad de Morn. A partir de ese momento se volc al Derecho Penal, atendiendo a dealers de poca monta desde el estudio que improvis en la casa de su madre, situada al oeste de Ituzaing.

En tales circunstancias, a travs de un cliente que cumpla una condena en el Complejo Penitenciario Federal (CPF) 1, de Ezeiza, se contact con los muchachos de “Bobinas Blancas”. Y tres de ellos –Max Rodrguez Crdova, Jess Madrigal Vargas y el ya mencionado Naged Ramrez– terminaron por contratar sus servicios.

Rodrigo Alexander Naged Ramírez, el narco colombiano-mexicano que fue acribillado junto a su hijo.

Rodrigo Alexander Naged Ramrez, el narco colombiano-mexicano que fue acribillado junto a su hijo.

ste ltimo, sindicado por la prensa como “cabecilla” del grupo, era un colombiano con aos de residencia en Mxico (y pasaporte de ese pas), quien en realidad fue enviado a la Argentina para acondicionar la droga en aquellos cilindros, tanto en Baha Blanca como en un playn del pueblo mendocino de Perdriel, al sur de Lujn de Cuyo, para su posterior traslado hacia Canad.

A tal efecto, haba llegado a Buenos Aires el 12 de mayo de 2017, acompaado por dos cmplices. Su detencin ocurri casi cinco semanas despus en un departamento alquilado en la calle Olga Cossettini al 1100, de Puerto Madero. El siguiente paso del tipo fue designar a Bonanno para su defensa.

Tal salto en su incipiente carrera, hizo que ella acariciara el cielo con las manos. De hecho, en los pasillos del Departamento Judicial de Morn empez a darse dique por ser “abogada de un importante crtel mexicano”, aunque en este punto acostumbraba a ser imprecisa, dado que a veces deca que era el de Jalisco y otras, el de Sinaloa. Tambin exhiba dos celulares –un iPhone 6 y un iPhone 8 Plus dotados con un sistema de encriptacin muy sofisticado–, no sin afirmar que tales aparatos se los haban facilitado los mismsimos jerarcas de tal organizacin.

Meses ms tarde comenz a rumorearse que Naged Ramrez amasaba la idea de acogerse a la figura del arrepentido, algo muy de moda por entonces en las causas impulsadas por el rgimen macrista.

Pero no pudo ser: el 16 de enero de 2018 aquel hombre sufri un ACV. Internado primero en el Hospital Penitenciario de esa unidad penal, los buenos oficios de Bonanno lograron que fuera trasladado a una clnica privada. All, una junta mdica estableci que, debido al dao neurolgico que presentaba, su capacidad cognitiva le impeda entender la razn de su procesamiento. De modo que el juez federal de Campana, Adrin Gonzlez Charvay, suspendi la imputacin en su contra y lo dej en libertad, aunque sin poder salir del pas.

En vista de tal situacin ocurri el arribo desde Mxico de su hijo, John, para velar por l. Y alquil un departamento en el dcimo piso de un edificio situado sobre la avenida Cabildo al 2600, del barrio de Belgrano.

Los videos de las cámaras de seguridad complican a la abogado Bonanno.

Los videos de las cmaras de seguridad complican a la abogado Bonanno.

El 4 de junio se precipitaron los acontecimientos.Ese lunes, Bonanno fue a all para prestarle al cliente unos 20 mil pesos, porque l no haba recibido an un giro desde Mxico.

Eran las 21,33 –segn las cmaras de seguridad que haba en el hall– cuando ella trat por primera vez de comunicar su llegada por el portero elctrico. Pero en vano.

Al minuto, repiti el intento. Tambin en vano.

Entonces, se dirigi hacia la cochera donde haba dejado el auto para buscar su celular. Detrs de ella caminaba un individuo que luca una campera gruesa con capucha. Eran las 21,35.

Dos minutos despus, celular en mano, la abogada volvi para esperar otra vez en la puerta. Al cabo de unos segundos, se produjo la reaparicin del encapuchado, quien se detuvo detrs de ella, sin tocar los timbres del portero elctrico. Bonanno tampoco lo hizo. Ni dio indicios de advertir esa presencia a sus espaldas. Simplemente manipul el telfono para hacer una llamada.

As permanecieron por cinco minutos. Hasta que, del edificio, salieron dos siluetas. La primera se desplazaba dificultosamente con un andador; era Naged Ramrez; ms atrs estaba su hijo.

Mientras ellos saludaban a Julieta, el encapuchado se les adelant para entrar al pallier e ir hasta el ascensor, el cual no se movi de la planta baja hasta el ingreso de los otros tres.

A las 21, 46, la cmara del pallier registr al encapuchado cuando sala del elevador para ir hacia el portn vidriado del edificio.

Los tres minutos transcurridos entre su ingreso y ese instante le habran bastado para reducir a los Naged, antes de liquidarlos en el departamento –con dos certeros tiros en sus cabezas–, adems de–presumiblemente– encerrar a la abogada en el lavadero.

Pero, en el momento del repliegue, se top con un problemita: no tena las llaves para salir del edificio. De manera que regres al dcimo piso.

Dos minutos despus apareci nuevamente en el pallier con unas llaves entre los dedos. Sin embargo, no eran las que necesitaba. Aquel impedimento precipit su segunda vuelta a la escena del doble crimen.

El momento de la detención de la defensora de Rodrigo Alexander Naged Ramírez.

El momento de la detencin de la defensora de Rodrigo Alexander Naged Ramrez.

Lo cierto es que el sicario recin pudo abandonar el edificio a las 22,30. El motivo que demor su salida por 41 minutos an no ha sido establecido por los investigadores.

No menos cierto es que, al rato, un operador del 911 atendi la llamada de Bonanno. Se la oa titubeante; as solt:

–No s. Entraron y empezaron a los tiros. A m me encerraron…

–Hay alguien ms ah?

–S… Estn muertos. Ay… Por favor! –dijo, antes de romper en llanto.

–Qu pas, seora? –insisti el operador.

–Fui a ver a mis clientes. Entr uno y empez a los tiros. Estn muertos los dos –fueron sus palabras, antes de llorar otra vez.

Los efectivos de la Polica de la Ciudad llegaron all a las 22,46. Unos minutos despus lo hizo la mdica Natalia Lasarte, del Same. Ella certific las muertes con suma rapidez, y se retir.

Cuatro das despus, la abogada pas de testigo a nica procesada por aquellos dos asesinatos.Desde entonces est alojada en el CPF 4, de Ezeiza.

El peso de la ley

Por conexidad con el expediente de “Bobinas Blancas”, esta pesquisa qued a cargo del juez federal Gonzlez Charvay. ste la elev a juicio a principios de 2020, siendo la hiptesis ms slida del doble crimen “un encono surgido por la posibilidad de que Nagued Ramrez se acogiera a la figura de “arrepentido”.

Cabe destacar que, por el momento –dado que la acusada an no quiso declarar ante el TOF N 8–, se ignora en qu condiciones estuvo “encerrada” en el lavadero durante la ejecucin del narco y su hijo, y de qu manera logr liberarse para llamar al 911.

Tampoco la favorece un viaje que, en mayo de 2018, efectu a Mxico y Repblica Dominicana, por razones de trabajo y placer, dado que, en el pas azteca, se habra entrevistado –segn la especulacin de los investigadores– con una alta dignataria del narcotrfico de ese pas, apodada “La Ta”.

Por esos das, la abogada concert por va telefnica una cita con John Nagued y su padre para la maana siguiente en Puente Saavedra. El problema es que ella les hablaba desde la Repblica Dominicana. Claro que, al respecto, los fiscales Marcelo Colombo y Miguel Vivoff, debern demostrar que –as como sospechan– dicha cita en realidad era una celada para ejecutarlos all.

Por lo pronto, este asunto gener la desconfianza de John hacia ella. Eso lo sugiere un chat con su novia (inmediatamente posterior a tal plantn), cuya captura de pantalla la aport un testigo de identidad reservada, All manifiesta: “M tiene muy maluco, parece que esta vieja –tal como en Mxico se les dice a las mujeres de cualquier edad– nos estuviera entregando. Es muy capaz de hacer muchas cosas malas slo por ella quedar bien”.

A esos elementos se le sum, ya con el juicio oral en marcha, el peritaje sobre los celulares encriptados de Bonanno, realizado –a cambio de casi 10 mil dlares– por la compaa israel Cellebrite. As habran salido a la luz, adems de documentos y fotos, unas 1.200 conversaciones. Tales elementos an no fueron expuestos por la fiscala, pero–segn una fuente vinculada al caso– incluiran hasta intercambios “hot” entre “La Ta” y Bonanno.

Palabra de abogada

En dilogo telefnico con Tlam, Bonanno refut las pruebas en su contra.

“Cmo me acusan de querer matar a Alexander –fue su arranque–, si yo le salv la vida con su traslado desde el Hospital Penitenciario hacia la Clnica de Monte Grande? Adems, est acreditado que me extralimitaba en mi tarea de abogada al prestarle plata y asistindolo en todo lo que estaba a mi alcance. La verdad es que no merezco este calvario.

–Doctora, su cliente estaba por declarar en calidad de arrepentido?

–No era tan as. Era su estrategia para ganar tiempo. Y, eventualmente, salir en libertad. O que le morigeraran la preventiva con prisin domiciliaria. l ya no tena edad para estar preso. Estaba muy angustiado por eso. l vena de la poca de “Pablito” Escobar, y no quera estar ms en la crcel.

–Cmo explica su cercana fsica con el sicario, mientras aguardaban que las vctimas bajaran para franquearles el ingreso al edificio?

–Le juro que no me di cuenta. Ni siquiera cruc una palabra con l. Vea, yo soy muy colgada. Y me qued paveando con el celular.

–Por qu el sicario habra decidido perdonarle a usted la vida?

–Ni idea. Eso me lo sigo preguntando.

–Cmo sali del lavadero en el cual el sicario la haba encerrado?

– Mire, eso lo voy a contar oportunamente ante el tribunal.

– Quin es “La Ta”?

–Ni idea. Me endilgan contacto con esa mujer, cuando yo, en Mxico, solo me entrevist con la esposa de mi cliente y su abogado de all, el doctor Abraham. Con nadie ms. En realidad fue un viaje de descanso.

– Y por qu, desde la Repblica Dominicana, hizo una cita con John Nagued para el da siguiente, estando obviamente imposibilitada de concurrir?

–Bueno, muchas veces los clientes te piden que ests todo el tiempo a disposicin de ellos. Y llega un momento en el cual les decs cualquier cosa. Yo tena esa costumbre: les deca ‘ahora voy’, y eso al final no era as.

El juicio en tiempos de pandemia

Esta semana, Julieta Bonanno declaró por zoom ante la justicia.

Esta semana, Julieta Bonanno declar por zoom ante la justicia.

Al da siguiente Bonanno presenci desde una oficina de la crcel el juicio en su contra. Y guard silencio durante todo el debate. En la ocasin se present a declarar la mdica Lasarte, la misma que haba acudido al lugar del hecho para certificar las muertes de Rodrigo Alexander y John Nagued, mientras Julieta transitaba sus ltimas horas en libertad. Ahora, la testigo apenas recordaba su paso profesional por aquella circunstancia. Y su declaracin fue breve.

Antes de que la presidenta del TOF, Gabriela Lpez Iguez, dispusiera el final de la audiencia, Bonanno pidi la palabra.

– Su Seora, estoy “engomada” (tal como en la jerga penitenciaria se le dice al confinamiento en las celdas de castigo).

Y prosigui:

–Por capricho de las autoridades de la unidad, me sacaron del pabelln y fui a parar a los “buzones”. Le pido que interceda por mi situacin.

La jueza le prometi tomar cartas en el asunto. El destino de la doctora Bonanno entr as en un cuarto intermedio.

Fuente: https://www.telam.com.ar/notas/202105/554131-bahia-blanca-cocaina-bobinaa-blancas-ragendorfer-narcos.html

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